07/Marzo/2005
Al parecer en el mundo de las adaptaciones de cómic al cine hay miles de pequeñas bisectrices que yo no domino. No es raro, mi infancia estuvo mas cerca de "Asterix" que "La broma Asesina" y mi adolescencia mucho mas al rock que a Marvel o DC/Vertigo.
Pero se me ocurrió comentar que "Spider Man 2" no me parecía una obra maestra (maldito día)... algo melosa, mecánicamente funcional, dudo que los 3D aguanten el paso del tiempo (obvio guardando lo bueno como la foto, Doc Ock, el trabajo por conseguir personajes de carne y hueso, el decidir los caminos de la vida, etc)... pero claro, la respuesta unánime no se demoró en llegar en Sobras: "Es una película de superhéroes", "Sobre gustos no hay nada escrito" (frase creada en la raíz de la evasión al debate), hasta "Como sabí, si no leí comics".
¿Pero que significa que "sea una película de superhéroes"? ¿Que significa adaptar un comic? ¿Que si tienen universo los personajes ya es una obra de arte? ¿Que si la humanidad no es de cartón piedra hay que ponerle 5 estrellas? ¿Que si se acerca al comic original o se aleja cambia por completo el resultado?
En busca de esto partí al cine a ver Constantine. Pensé en Matrix de inmediato por un asunto estético lógico: Keanu Reeves vestido de CQC es el universo de Matrix. En mi ignorancia de Hellblazer y su planeta, salí de mi casa en dirección a mi sala favorita.
Sin embargo me sorprendí. No porque fuese "una obra maestra", si no porque me esperaba una mierda y me encontré con una película que plantea algo bastante interesante para todos aquellos que sufrimos en algún momento el paso por un colegio "Católico romano apostólico": El bien y el mal. El cielo y el infierno.
John Constantine (Reeves) es una especie de detective interdimensional exorcista que ya fue al infierno ida y vuelta. Lo vio, sabe lo que hay ahí y no quiere regresar, sin embargo hay muchas probabilidades ya que tiene cáncer y en su juventud cometió un pecado mortal (intentar suicidarse). Es por esto que está en búsqueda de su redención cuando le llega investigar el asesinato de la hermana gemela de la policía Angela Dodson (una a ratos insoportable Rachel Weisz) de la que, era que no, se enamora. Incluso hay un papel para el vocalista de aquella noventera banda Bush.
El diseño de efectos especiales y una cuidada atmósfera hacen de algo que podría ser tedioso, una película que deja sorprendido al ojo más de una vez. Igual la trama es dura y al intentar hiperexplicarla el director Francis Lawrence (Notoriamente venido del mundo del videoclip) se enreda en su propio infierno: los excesos.
De cualquier forma, lo pasé muy bien en el cine. Hay escenas filmadas de forma impresionante (filmadas varias de ellas, no recreadas por un play station como está pasando frecuentemente... igual hay harto 3D, no se engañen) y la diversión es casi asegurada, logrando hacer pensar un poco más allá del mero hecho de creer o no creer lo que está pasando.
Porque creo que casi todo pasa por ahí en ese género: Una vez que entras en el juego, ver si como película te deja más que explosiones, acción, romances imposibles, poderes sobrenaturales y la obligación de respetar una a una las reglas de un género del que, en mi humilde opinión, sus fans son extremadamente permisivos. No hay que olvidar que en la base son PELICULAS.
Mucha gente, en todo caso, salió del cine cri cri comentando "puta no entendí nada" y "fome la película, super falsa", pero confío que los lectores de Sobras superan la barrera sensorial de las parejitas metiendo ruido con sus manos llenas de la grasa de unos malditos popcorn mientras hablan en voz alta. De 5 basureros, 3.
PD: Quédense hasta el ultra mega final, cuando termine le proyección de los créditos hay una secuencia final. Véanla.
PD2: No, no se ser un comentarista de cine objetivo, soy mega subjetivo.








